La acción de Cordyceps y Reishi en los niveles de testosterona y cortisol

Paola Rossi (a), Elisa Altobelli (b), Daniela Buonocore (a), Fulvio Marzatico (a), Elena Savino (b) 
(a) Universidad de Pavia, Departamento de Biología y Biotecnología «L. Spallanzani», paola.rossi@unipv.it
(b) Universidad de Pavia, Departamento de Ciencias de la Tierra y del Medio Ambiente, elena.savino@unipv.it

En este estudio se describen los efectos sobre los niveles de testosterona y cortisol salivar tras la toma, durante 4 meses, de dos complementos alimenticios a base de extracto de hongos por parte de un grupo de ciclistas que participan en maratones. Dichos complementos contienen extractos hidroalcólicos, uno de Ganoderma lucidum (Curtis) P. Karst., comúnmente conocido por su denominación japonesa «Reishi» y definido como el «hongo de la inmortalidad» por su acción polivalente en el organismo humano; el otro de Cordyceps sinensis (Berk.) Sacc., renombrado en 2007 como Ophiocordyceps sinensis (Berk.) G.H. Sung, J.M. Sung, Hywel-Jones y Spatafora, un ascomiceto con efecto tonificante que crece solo en las altas montañas del Himalaya. Estas dos especies se mencionan, junto con Polyporus umbellatus (Pers.) Fr. E Poria cocos F.A. Wolf, en uno de los tratados fundamentales de la medicina tradicional china («Shen Nung Pen ts’ao ching») donde las plantas medicinales se subdividen en tres clases, de las cuales la primera, considerada la mejor, comprende hierbas de acción tonificante en el organismo, llamadas «las hierbas del emperador». La utilización sinérgica de los dos complementos en los atletas adultos se basa en el hecho de que los dos hongos presentan una actividad complementaria: Cordyceps sinensis, con un importante efecto estimulante, es comúnmente el hongo de los deportistas, mientras que Ganoderma lucidum posee una acción protectora sobre la actividad cardiovascular (Cazzavillan, 2011). La testosterona es una hormona esteroide que pertenece al grupo de los andrógenos clasificable como una hormona virilizante y con efectos anabólicos. Estos efectos incluyen un aumento de masa y fuerza muscular, un incremento de la densidad ósea y una estimulación del desarrollo óseo. El cortisol es una hormona esteroide perteneciente a la familia de los glucocorticoides. El cortisol es secretado por la corteza suprarrenal a través del eje de la corteza suprarrenal hipotalámica-pituitaria (eje HPA) y aumenta en respuesta a los factores de estrés, como por ejemplo, el ejercicio físico intenso. El cortisol se considera la principal hormona de efecto catabólico; en efecto, reduce la síntesis de proteínas, aumenta la degradación proteica e inhibe la respuesta inmunitaria. El informe de testosterona/cortisol se considera un índice de la actividad anabólica del organismo: una disminución de este indica una tendencia hacia el catabolismo, mientras que un aumento expresa una tendencia hacia el anabolismo. Una cierta disminución en el informe de T/C en las fases de incremento de las cargas de trabajo es un índice de entrenamiento adecuado y eficaz. Sin embargo, una disminución en el informe T/C superior al 30% con respecto a los valores iniciales se considera un índice de riesgo de overtraining o sobreentrenamiento del altleta (Meeusen et al., 2004). El término overtraining define una situación de desequilibrio entre el estrés derivado de las cargas de trabajo mantenidas en el entrenamiento o en la competición y la capacidad de recuperación del atleta. Se puede considerar que un atleta incapaz de recuperarse completamente en 72 horas tras el entrenamiento físico máximo padece el síndrome de overtraining (Kenta y Hassmane, 1988). El overtraining es un fenómeno que afecta al 65% de los atletas en el ápice de su carrera profesional (Sassi, 1998; McKenzie, 1999).

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FIGURA 1: NIVELES DE TESTOSTERONA ANTES (PRE-CARRERA) Y DESPUÉS DE LAS CARRERAS (POS-CARRERA) TRAS UN MES DE PLACEBO (CARRERA y entrenamiento prolongado) Y TRAS LOS COMPLEMENTOS ALIMENTICIOS A BASE DE EXTRACTO DE HONGOS DURANTE UN MES (CARRERA 2) Y DURANTE TRES MESES (CARRERA 3)
El histograma muestra el efecto de la suplementación de los hongos sobre los niveles de testosterona salivar. La suplementación durante tres meses de Cordyceps y Reishi aumenta los valores de testosterona antes de la carrera en un 86,5% (tras un mes de suplementación, test-T P<0,002) y tras la carrera en un 249,5% (tras tres meses de suplementación del test-T NS) con respecto a las condiciones de placebo iniciales. Además, mientras que con placebo, los valores de testosterona bajan tras el ejercicio físico intenso, durante la suplementación fúngica se produce un aumento de la concentración de testosterona salivar (valores pos-carrera sobre pre-carrera) en un 28% tras un mes de suplementación y en un 30% tras tres meses. En la condición final se puede apreciar que, tras un mes con placebo, se regresa a las condiciones iniciales, con un valor de testosterona pre-carrera más alto con respecto al de pos-carrera. Sin embargo, los valores de testosterona pre-carrera todavía se mantienen estadísticamente superiores con respecto a los valores del placebo inicial (test-T P<0,03).

El aumento gradual del efecto de la suplementación fúngica (carrera 3 vs carrera 2) evidencia la necesidad de prolongar la suplementación al menos tres meses.

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FIGURA 2: NIVELES DE CORTISOL ANTES (PRE-CARRERA) Y DESPUÉS DE LA CARRERA (POS-CARRERA) TRAS UN MES DE PLACEBO (CARRERA 1 y entrenamiento prolongado) Y TRAS COMPLEMENTOS ALIMENTICIOS A BASE DE EXTRACTOS DE HONGOS DURANTE UN MES (CARRERA 2) Y DURANTE TRES MESES (CARRERA 3)

El histograma muestra el efecto sobre los niveles de cortisol salivar de la suplementación fúngica. La suplementación durante cuatro meses con Cordyceps y Reishi determina una tendencia a la disminución del cortisol salivar antes de la carrera en un 21.1% y tras la carrera en un 77,1%, aunque la variabilidad de los datos no permiten evidenciar una diferencia estadísticamente significativa a las condiciones del placebo inicial.
Tras un mes de suplementación fúngica, mientras se percibe un descenso en un 62.1% de cortisol salivar pre-carrera (test-T P<0,03) el nivel de cortisol pos-carrera aumentó en un 29,6% (test-T NS). Resulta significativo (test-T P<0,04) el descenso pos-carrera de los valores tras un mes con respecto a los tres meses de suplementación fúngica.
En las condiciones finales de placebo no se muestra ningún cambio estadísticamente significativo de los niveles de cortisol salivar pre y pos-carrera. En analogía con lo visto con la testosterona, aunque en este caso, mientras con placebo el valor de cortisol salivar aumenta en un 33% en la pos-carrera con respecto a la pre-carrera, tras tres meses de suplementación fúngica los valores de cortisol salivar no muestran ningún aumento significativo.

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FIRURAS 3 y 4: PRE/POS-CARRERA: INFORME DE TESTOSTERONA/CORTISOL TRAS UN MES DE PLACEBO (CARRERA1 y entrenamiento prolongado) Y TRAS LOS COMPLEMENTOS ALIMENTICIOS A BASE DE EXTRACTO DE HONGOS DURANTE UN MES (CARRERA2) y DURANTE 3 MESES (CARRERA 3)

Se midió el informe de testosterona y cortisol (T:C) como indicador del nivel de estrés en el ejercicio físico. El histograma muestra el efecto en el informe de testosterona/cortisol (T/C) salivar de la suplementación fúngica en las condiciones pre-carrera. Tras tres meses de complementos fúngicos, los ciclistas mostraron una respuesta adaptada a las condiciones de pre-carrera que sí se expresa con un aumento en el informe de T/C (test-T P<0,03). Este dato, como se mostró anteriormente, refleja el aumento de los niveles de testosterona (+86,5%) y el descenso de los niveles de cortisol (-21,1%). Tras el primer mes de la interrupción fúngica (entrenamiento prolongado con placebo final) el informe de T/C permanece elevado (test-T P<0,04 placebo final/placebo inicial). El histograma muestra el efecto sobre el informe de testosterona/cortisol (T/C) salivar de la suplementación fúngica en las condiciones pos-carrera. Tras tres meses de suplementos fúngicos, los ciclistas mostraron una respuesta adaptativa a la sobrecarga consiguiente al ejercicio físico que sí se expresa con un aumento en el informe T/C. Este dato, como se ha visto anteriormente, refleja un aumento de los niveles de testosterona (+249,5%) y un descenso de los niveles de cortisol (-77,1%).
A diferencia de lo surgido en las condiciones pre-carrera, tras un mes de la interrupción de la suplementación fúngica (entrenamiento con placebo final) el informe de T/C tiende a disminuir y no muestra ninguna diferencia significativa con respecto al placebo inicial. Todas las substancias químicas, los disolventes y los kit para los ensayos de Elisa utilizados en este estudio han sido proporcionadas por DiaMetra, 20090 Segrate-Milano Italy.

  • Sujetos

Todos los procesos utilizados en este estudio han sido aprobados por el Comité de Ética de la Universidad de Pavia. Cada sujeto reclutado para el estudio ha estado plenamente informado de las directrices de la WMA Declaration of Helsinki-(18th WMA General Assembly, Helsinki, 1964). Los sujetos son seis ciclistas de sexo masculino (de edades comprendidas entre los 35 y los 40 años) miembros de una sociedad de ciclistas no profesionales. A los atletas se les ha realizado un seguimiento y una monitorización durante la temporada del maratón Gran Fondo de 2011. Las muestras de saliva se han recogido en cuatro periodos diferentes: febrero de 2011 (carrera 1 de Laigueglia, con placebo); marzo de 2011 (carrera 2 de Franciacorta, tras un mes de suplementación fúngica); junio de 2011 (carrera 3 de Aprica tras tres meses de suplementación fúngica); julio de 2011 (entrenamiento prolongado, con placebo).

  • POSOLOGÍA: (3 cápsulas de C.sinensis + 2 cápsulas de G.lucidum) /día

Cordyceps sinensis

Ingredientes por cápsula: 445 mg de extracto entero estandarizado de cuerpos fructíferos en polvo libre de maltodextrina;
Información nutricional: valores energéticos por cápsula 0,12 Kcal; 33,2% polisacáridos de los cuales, 7,8% β-glucanos; 25,3% proteínas; 18,3% manitol; 3,6% grasa; 0,45% adenosina.
Ganoderma lucidum

Ingredientes por cápsula: 390 mg de extracto puro vegetal; 3,9 mg de dióxido de silicio; 0,5 mg de cápsula vegetal HPMC. Información nutricional: valores energéticos por cápsula 0,12 Kcal; 33% de polisacáridos de los cuales un 24,6% β-glucanos; 23% proteínas; 2,1% grasa; 1,5% triterpenos.

  • Recolección y tratamiento de las muestras de saliva

Las muestras de saliva se recogieron inmediatamente antes e inmediatamente después de la competición. Se instruyó a los sujetos a depositar la saliva en un contenedor (salivette,-DiaMetra Italia). La saliva estaba congelada a -20⁰C y se mantuvo a esta temperatura hasta llegar al laboratorio. Las muestras se centrifugaron durante 15 minutos a 655 xg, para eliminar todos los residuos de los alimentos o posibles contaminantes. El sobrenadante recuperado se analizó sucesivamente como sigue.

  • Cuantificación de cortisol y testosterona en la saliva mediante el método inmunoenzimático directo:

Las determinaciones cuantitativas de cortisol (Arakawa et al., 1979) y de testosterona (Joshi et al., 1979) en saliva se han efectuado mediante los métodos competitivos inmunoenzimáticos colorimétricos ELISA. La mayor parte del cortisol en la saliva no está vinculado a ningún componente y pasa en la saliva como ultra filtrado de la sangre. La hormona de interés presente en la saliva compite con hormonas vinculadas a la peroxidasa de rábano picante para la vinculación de anticuerpos anti-cortisol o anti-testosterona presentes en la microplaca. Tras esperar el tiempo necesario para que se completase la reacción enzimática con el desarrollo de colores, esta se detiene y se mide la absorbancia a una λ de 450nm. La intensidad de la coloración es inversamente relacionada con la concentración de cortisol o testosterona en las muestras del análisis. La concentración de cortisol o testosterona se calcula en relación a una curva estándar de referencia.
Los datos se presentan como promedios y errores típicos de la media (SEM). Test-T. * P<0,05; **P<0,02.

  • CONCLUSIONES

La variabilidad de los datos basales de testosterona y cortisol salivar en los diversos sujetos requieren una mayor investigación con el fin de poner de manifiesto todos los datos desde el punto de vista estadístico. El estudio evidencia que son necesarios al menos 3 meses de suplementación fúngica de las dosis indicadas. En las condiciones de placebo inicial, el informe de testosterona y cortisol pos-carrera en relación con las condiciones pre-carrera desciende en un 41,6%; tras la suplementación de 3 meses con Cordycpes y Reishi no se percibe ninguna modificación en tal informe, evidenciando que el ejercicio físico intenso es «seguro» ante la esperada variación anabólica/catabólica de las dos hormonas usadas como biomarcadores. Después de un mes de la suspensión de la suplementación fúngica, el informe de T/C pre-carrera se mantiene elevado y significativamente diferente por parte del placebo inicial, mientras que el informe de T/C pos-carrera tiende a regresar a los valores iniciales, no protegiendo más al atleta del estrés impuesto por el ejercicio físico.

En conclusión, la complementación con Cordyceps sinensis y Ganoderma lucidum es capaz de modular y reducir el síndrome de sobreentrenamiento (overtraining syndrome, OTS).

En conclusión, el análisis de los datos obtenidos en esta tesis induce a plantear la hipótesis de que la suplementación realizada en nuestro estudio podría tener una cierta importancia en las carreras en etapas, donde resulta esencial una correcta programación del tiempo de recuperación. A continuación, procederemos a analizar los parámetros antiinflamatorios, necesarios para comprender el papel de los dos hongos en el sistema inmunitario, que serán materia de proseguimiento en los estudios del futuro.

Agradecemos a Freeland Srl Nutraceutica Immunonutrizione por el apoyo proporcionado a lo largo de la investigación.



Las aplicaciones de las setas como anticoagulantes

El tratamiento anticoagulante, cuya principal función es hacer la sangre más lí­quida, se emplea para la prevención de la formación de coágulos y del riesgo de embolias, una de las principales complicaciones que puede originarse en pacientes con fibrilación auricular, el tipo de arritmia más frecuente.

La medicación anticoagulante más usada en España es el Sintrom, una droga de sí­ntesis quí­mica cuya molécula: el acenocumarol, que imita la acción de la warfarina o la cumarina, sustancias presentes en varias plantas herbáceas, donde cumplen una función defensiva contra sus predadores herbí­voros (les provoca hemorragias estomacales o intestinales). El empleo de este medicamento está muy extendido en nuestro paí­s y es utilizado a diario por unas 700.000 mil personas, de las que el 75% lo hacen a causa de alguna afección cardí­aca, principalmente fibrilación auricular (arritmia).

Por otro lado el uso del Sintrom es algo complejo y exige un gran control en la dosis y el seguimiento. El principal problema de este medicamento es que actúa como antagonista o inhibidor de la vitamina K (factor de coagulación) y por lo tanto su efecto antitrombótico dependerá de la cantidad de esa vitamina que cada persona sintetice a lo largo del dí­a, lo que varí­a de forma notable tanto en función de la dieta (filoquinona o vitamina K vegetal ingerida con los alimentos), como de las bacterias intestinales, que en definitiva son quienes sintetizan la vitamina (menaquinona producida por la flora intestinal). Así­, si por ejemplo, se inhibe una cantidad excesiva de vitamina K se podrí­a provocar una hemorragia y a su vez la escasez de esta vitamina repercutirí­a sobre el metabolismo del calcio y podrí­a conducir a generar una arterioesclerosis que a su vez podrí­a dar origen a un accidente cardiovascular, que es lo que se busca evitar. De lo contrario, si la cantidad de Sintrom es insuficiente no llegarí­a a tener todo el efecto anticoagulante deseado.

Las setas al rescate
La situación más peligrosa que puede derivar como resultado de la fibrilación auricular (arritmia) es que se formen trombos ventriculares. Estos trombos podrí­an ser impulsados por las arterias cerebrales y al llegar al encéfalo podrí­an provocar una embolia o isquemia cerebral. Para evitar este problema la medicina convencional adopta dos ví­as de solución: por un lado corregir la fibrilación auricular (arritmia) que es la que puede dar origen a la formación de un coagulo y por el otro al empleo de anticoagulantes o diluyentes de la sangre para evitar la formación de trombos. Y esto es exactamente lo que repara el Cordyceps sinensis: por un lado corrige la arritmia y por otro aporta sustancias que actúan como agentes antiagregación plaquetaria y antitrombóticos, impidiendo la generación de un trombo y la consecuente embolia. Pero el Cordyceps no es el único. Se ha comprobado que el ácido ganodérico S contenido en el Reishi (Ganoderma lucidum), por ejemplo, actúa impidiendo la agregación plaquetaria. Efectos antitrombóticos similares también han sido comprobados en ensayos realizados con extractos de Maitake (Grifola frondosa), Shiitake (Lentinus edodes) y Pleurotus ostreatus.

A diferencia del Sintrom, las setas actúan como antiagregantes plaquetarios, es decir, por ví­a inhibitoria de las plaquetas (por lo general inhibiendo la trombina) y no de la vitamina K, por lo que no afectarí­a a las importantes funciones de esta vitamina en los procesos biológicos del organismo. Destacar, por último la doble acción protectora del Cordyceps en sus vertientes antitrombótica y correctora de la arritmia. Algo similar es la acción de los extractos de Pleurotus ostreatus ya que a su acción antitrombótica suma su efectos reparadores sobre el tejido afibrosado del miocardio (como resultado de anteriores isquemias) y sobre los daños coronarios.



Sedante

Pendiente